Analogías, una técnica de ideación creativa

Posted by | diciembre 17, 2015 | Creatividad, Publicidad | No Comments

¿Qué te sugiere la palabra tiza? Si entre tus respuestas estaban las palabras profesor o borrador, tu mente acaba de hacer una analogía. ¡Felicidades!

Las mezclas están llenas de analogías y nosotros, que somos muy blended, usamos mucho esta técnica creativa para abordar los problemas que constantemente nos plantean los clientes. Sin embargo, si quieres aprender a hacer analogías sigue leyendo 😉

La Sinéctica

Este concepto fue originado por William Gordon y publicado en su libro Synectics: The Developement of Creative Capacity en 1961 (Nueva York). La palabra sinéctica, de raíces griegas, significa la unión de dos elementos o conceptos en la que su relación aparente es irrelevante o inexistente. Es en este libro pues, donde el autor habla por primera vez de las analogías, proponiendo la búsqueda de soluciones a problemas de una manera mucho más amplia y creativa.

Para poder aplicar la sinéctica con éxito, es importante dar rienda suelta a la inteligencia emocional/irracional y retener la inteligencia racional. Para ello, nos ayudará tener presente los dos principios que estableció Gordon sobre la sinéctica:

  • Vuelve conocido lo extraño.
  • Vuelve extraño lo conocido.

La sinéctica se vale de varias técnicas para conseguir nuevas vías de pensamiento, y para ello Gordon habla de varios tipos de analogías. Su objetivo principal es abordar el problema mediante una vía no directa, rodeándolo. La idea reside en incorporar elementos aparentemente sin relación común, pero que comparten una característica que al final les relaciona.

Tipos de analogías

A continuación te presentamos los distintos tipos de analogías que podrías aplicar para ampliar la visión del problema:

  • Analogía personal: esta técnica permite al individuo sumergirse en el problema desde dentro. Debe realizarse una fusión imaginaria entre la persona y el objeto de conflicto, es decir, que la persona se convierta en el objeto que tiene el problema, dotándolo así de sentimientos e inteligencia para entenderlo mejor. Sin embargo, si crees que te puede costar aplicar esta técnica, prueba con la pregunta “Si yo fuera…?”.

Mejor te ponemos un ejemplo: tienes que publicitar un chupete para bebés. En el mercado no ha tenido mucho éxito. Quizá ha llegado el momento de ponerse en la piel del producto y en la piel de ese padre reticente a comprarlo.

  • Analogía directa: este tipo de analogías busca establecer puntos de contacto y semejanza entre objetos que tienen puntos en común. El punto de unión puede ser por sinonimia, antonimia, elemento, conjunto, causa-efecto, acción, entre otras. Para que te quede más claro a continuación te ejemplificamos los distintos puntos de unión anteriormente mencionados:
  1. Sinonimia: Hambre es a comida como sed es a bebida.
  2. Antonimia: calor es a frío, como luz es a oscuridad.
  3. Elemento: Conejo es a zanahoria, como ratón es a queso.
  4. Conjunto: Piloto es a avión. Profesor es a enseñanza, como policía a seguridad.
  5. Causa-efecto: Beber es a emborracharse, como comer a empacharse.
  6. Acción: conducir es a coche, como caminar es a peatón.
  • Analogía Simbólica: para llevar a cabo esta técnica debes encontrar las palabras clave del problema y analizarlas a fondo. Esto te permitirá encontrar su esencia, mucho más amplia en significados que en un primer momento, y te permitirá integrar realidades muy distintas. Una vez realizado este paso de mapas simbólicos, debes intentar comprimir los significados en un anunciado poético inspirador que te abrirá mucho más el campo de trabajo, y te ayudará en la búsqueda de soluciones a problemas.

Por ejemplo: una campaña contra el consumo de drogas. Palabras foco de estudio podrían ser salud, estupefacientes y exclusión social. De ellas podrían salir conceptos como adicción, enfermedad, dinero, sobredosis, soledad, violencia… A partir de este punto se podría extraer un titular como “adicción a una soledad enfermiza”.

  • Analogía Fantástica: este técnica de la sinéctica te permite dejar de banda todo tipo de pensamiento lógico y racional para dotar a la mente de total libertad en la búsqueda de la solución. Muchas de las soluciones propuestas serían ideales aunque muy probablemente sean inaplicables. ¿O no? Para ello, debemos dejar volar la imaginación sin miedo o censura, la valoración de resultados ya se llevará a cabo en etapas más avanzadas. No importa lo fuera del sentido común que estén nuestras propuestas, éstas nos permitirán ver el problema de una forma muy distinta y plantearnos cosas realmente novedosas.

Mejor te dejamos un ejemplo: Si los hermanos Wright (creadores del primer avión y fabricantes de bicicletas) no se hubiesen planteado cómo llegar de un punto a otro de la geografía en línea recta ante el problema de tiempo que suponía desplazarse por caminos suntuosos de tierra, probablemente no hubiesen planteado la locura de inventar el avión. O no se hubiese inventado el primer metro por Charles Pearson en 1843 en la ciudad de Londres.

Blending and Solving

Ahora ya conoces los distintos tipos de analogías pero ¿cómo aplicarlas durante el proceso creativo? Hay tres pasos a seguir:

  1. Identificar el problema: determinar y analizar el problema.
  2. Generar ideas: etapa creativa/uso de la inteligencia emocional. Fase donde se producen las analogías. Divergencia.
  3. Selección de ideas: momento de juzgar las analogías creadas mediante un razonamiento lógico. Cruzar las analogías escogidas con el problema. Convergencia.

Hasta aquí nuestro post semanal. Pero como que en Finder&Wilber nos hemos quedado con ganas de más, nos gustaría despedirnos con ¡nuestra propia analogía!

Finder&Wilber es a mezcla, como la plastilina a moldeable.

¡Be Blended!

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